EL ÁNGEL DE LA RENUNCIACIÓN Y LA REGENERACIÓN
LOS DOCE PASOS DEL PROGRAMA ANGÉLICO
EL ÁNGEL DE LA ESPERANZA
EL ÁNGEL DE LA CLARIDAD
Prog. Ang. N.º 14: CURAR UNA RELACIÓN
Renunciación significa
“abandonarse, dejarse ir, entregarse”
y el término Regeneración se define como
“renacer en el espíritu”; o ser “restaurado en el estado original del ser”. Por consiguiente para
despertar a nuestra verdadera identidad, debemos dar algo, algo que, por lo
general, consiste en hacer algún sacrificio. Pero una vez que salimos del
sueño, vemos que no se trata en absoluto un sacrificio, sino que,
simplemente
es reemplazar lo inferior por lo superior.
Desde los principios la renunciación ha sido la plataforma para el
renacimiento espiritual y la piedra basal de la personalidad. Su importancia
como una línea de acción a seguir ha sido siempre tan fundamental que ningún
misterio, escuela, religión, tradición esotérica o filosofía espiritual ha
olvidado incluirla entre sus disciplinas tradicionales. Y todos los maestros
espirituales de los que tenemos noticias han considerado que este proceso de
“abandono” es el verdadero
preludio para alcanzar la supremacía y el dominio espiritual.
El maestro tibetano Djwhal Khul dice que
“para tener debemos desapegarnos, y para retener debemos desprendernos.
Esa es la Ley. La vida, para el discípulo, se convierte en una serie de
procesos de desprendimiento, hasta aprender la lección de la
renunciación”. Las antiguas enseñanzas de la Sabiduría Intemporal, de las que, más
tarde, Pablo se hizo eco, estaban basadas en la verdad de que cuando no
tienes nada, lo posees todo. Este es el principio que guía al Ángel de la
Renunciación y de la Regeneración y este debe ser nuestro credo si buscamos
ganar nuestra libertad y ser todo aquello para lo que hemos sido creados.
“Yo no puedo traer la paz al mundo, ni puedo alimentar a las multitudes
hambrientas, curar las enfermedades, armonizar las relaciones o hacer
que prosperen aquellos que están esclavizados por las deuda y las
limitaciones. No, yo no puedo hacerlo, pero el Sagrado Yo Superior que
Es la Realidad de cada uno de nosotros sí puede hacerlo”.
Comenzamos por abandonar nuestro sentido de la existencia mortal por
desprendernos de lo que consideramos la personalidad y por llegar a
identificarnos con el Yo Superior, con nuestra conciencia divina, que está
dentro de cada uno de nosotros. En este proceso de cambio de identidad,
entregamos todo cuanto ha sido adquirido por la personalidad. Para alcanzar
nuestra naturaleza superior, debemos renunciar a todo lo que constituye el
“inventario” de la naturaleza inferior, porque hasta que ésta no esté
completamente vacía de todo lo que era no puede llenarse con la esencia de
la naturaleza superior. Lo más bajo debe ser sacrificado por lo más alto, de
otra manera no podremos llegar a concretar nuestro renacimiento espiritual.
¿Por donde comenzar? Examinemos esta lista de veinte características de
la personalidad:
1) La tendencia a criticar.
2) La tendencia a asumir, por otros, responsabilidades que no nos
corresponden asumir.
3) La tendencia a dejar en manos de otros la responsabilidad por nuestro
propio bienestar.
4) El sentimiento de que necesitamos ser cuidados y protegidos por otra
persona, que está relacionado con lo mencionado en el punto
anterior.
5) El orgullo espiritual y la tendencia a probar nuestra espiritualidad
dando a otras personas admoniciones o consejos espirituales que no nos han
sido solicitados.
6) Las ambiciones egoístas.
7) La autoconmiseración.
8) La sensación de poder personal.
9) Una sensación de futilidad.
10) La tendencia a buscar alivio o liberación a través del alcohol o de
las drogas.
11) La tendencia a representar el papel del “amante sufriente”.
12) La tendencia de controlarnos emocionalmente en toda clase de
relaciones, incluyendo las relaciones con nuestros esposos o esposas, o
con nuestros hijos o amigos.
13) El engaño y la deshonestidad.
14) El temor y la culpa.
15) La sensación de que valemos muy poco.
16) La identificación del YO con el cuerpo y la preocupación por
mantenernos físicamente en forma y por satisfacer nuestras necesidades
corporales.
17) El énfasis en la seguridad personal.
18) El sentimiento de que “mi verdad es superior a la tuya”, de que “mi
misión es más grande que la tuya”.
19) El “complejo de Mesías”.
20) Una conciencia desanimada – sin vitalidad, sin fuego, sin luz, ni
animación – y el vivir sin ninguna clase de inspiración.
La gran Renunciación, el último
paso antes de la
Regeneración, tiene lugar
después de que has reconocido cada una de las características y de los
complejos de tu personalidad, concentrándote en cada uno de ellos,
desprendiéndolos de la propia conciencia al entregarlos al Sagrado Fuego que
arde en nuestro interior y trabajando diariamente para vivir sin estas
energías adulteradas. Esto requiere disciplina, pero con cada uno de estos
actos de desprendimiento, más y más rayos de la Luz del Yo van
introduciéndose en nuestra personalidad.
El proceso de emerger de la oscura celda de la naturaleza inferior, no
siempre es un suave y fácil movimiento hacia arriba, sino que puede
convertirse en una escalada dura y extenuante. Pero recuérdalo bien, Tú no
te has encarnado sólo para poner el pan sobre la mesa, pagar el alquiler,
planear tu seguridad en los últimos años de tu vida – o para ser una
impotente medusa o un amenazante tiburón. Estás aquí
para renacer en Espíritu y
entonces compartir el ardiente resplandor de tu Luz interior para el bien y
el beneficio de todo el mundo.
Cuando estás motivada por esa intención, algo extraño y maravilloso acontece
en los asuntos más cotidianos de tu vida. Inicia el proceso de
desprendimiento y, con cada nueva acción de desapego, algo cada vez mejor va
teniendo lugar en todos los ámbitos. Y, muy pronto, te darás cuenta de que
la práctica de la inocencia te resulta completamente natural, de que dar a
los otros la libertad que necesitan para experimentar plenamente su vida
está satisfaciendo todo cuanto te preocupa y que así también llegarás a ser
verdaderamente independiente al no experimentar ninguna clase de
preocupación por tu propia seguridad.
Descubrirás que no tienes que probar nada a nadie y que la autocompasión, la
futilidad, el miedo y la culpa desaparecerán junto con tu necesidad de
buscar algún escape. Cuando llegues a comprender que tú misma eres el Reino
de la pura energía, lograrás liberarte de la atracción hipnótica de la
tercera dimensión y con esa comprensión las sensaciones de carencia y de
limitación se convertirán en meros y borrosos recuerdos del pasado.
Para efectuar el proceso de renunciación y regeneración se puede hacer un
proyecto de dedicar días a desmontar todas las conexiones del ego
desprendiéndonos de todas las atracciones mentales, emocionales y físicas –
liberándolos de todas las cosas que nos atan a la rueda de la lucha y el
esfuerzo – y, una vez hecho esto, seres humanos, sino como seres
espirituales de Luz. El Ángel de la Renunciación y la Regeneración presta una valiosa ayuda para demostrar que el proceso de desmontar las
conexiones el ego no significa descalificar el mundo físico como algo no
espiritual. Por el contrario, significa encontrar el equilibrio entre lo
absoluto y lo relativo y ver la unidad del espíritu y la materia a través
del único ojo de la conciencia divina. Es vivir como un ser espiritual
encarnado en una forma física.
Vayamos al encuentro del
Ángel de la Renunciación y de la Regeneración.
recuerda que no se trata de una especie de hada con alas que flota en su
campo de energía o de una criatura nacida hace muchos siglos de la
imaginación de los maestros de algún colegio de Misterios.
Estos Ángeles son fuerzas vivientes y energías conscientes que habitan
en el cuerpo causal y que funcionan como remolinos de Poder.
En el orden natural del proceso de su accionar, extienden a la conciencia
personal – como si fueran rayos de luz – la visión, la actividad, y el poder
creativo del Yo Divino. Y la luz de este Ángel, en particular, apunta a
mantener a la conciencia operando en el “modo de entrega”, para ayudarnos a
dejar de lado toda sensación de separación con el alma superior y para
preparar la personalidad para la “Gran Infusión del Señor”. Si esa energía
se encuentra bloqueada por las proyecciones de miedo, de pérdida y de
privación, producidas por el ego, desarrollamos una conciencia de
“víctimas”, una naturaleza suspicaz y celosa y una sensación de ser la
“presa” de todos los que nos rodean.
Finalidad
Proporciona la energía para la entrega, demostrándonos la facilidad y la
belleza de “no tener nada para poseerlo todo”.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del
ego: conciencia de ser siempre la “víctima”; naturaleza desconfiada y
sensación de estar siendo la “presa” de todos; celos.
Su energía resulta bloqueada debido a: el profundo miedo a las pérdidas; la
creencia inconsciente de que liberar el Espíritu significa privación; una
profunda ansiedad relacionada con entregarse a la humanidad para alcanzar el
dominio y la supremacía espiritual.
LOS DOCE PASOS DEL PROGRAMA ANGÉLICO
Si estás en un programa de doce pasos, puedes trabajar con los Ángeles a
cada paso del trayecto. No olvides pedir especialmente la ayuda de
Rafael. Si estás dispuesta a trabajar en tus adicciones, estudia la
posibilidad de incorporarte a un programa de doce pasos en tu zona. Hay
grupos en todas las poblaciones del mundo, incluidos Alcohólicos Anónimos,
Narcóticos Anónimos, Gordos Anónimos y Jugadores Anónimos.
1) Reconoce que no puedes contra tu adicción, cualquiera que sea, y que tu
vida se ha vuelo inmanejable. Ese puede ser el paso más difícil de todos.
Pide a tu Ángel acompañante que permanezca a tu lado y te eche una mano.
Siente su amor y podrás escalar ese peldaño para continuar la marcha.
Además, llama a un Ángel de Curación para que te apoye.
2) Este paso te invita a creer en un Poder más grande que tu misma, capaz de
devolverte la cordura. Puedes identificar este poder con Dios, o con tu
propio Yo Superior. Cualquiera que sea tu sistema de creencias, tu Ángel es
un puente hacia ese plano superior. Recurre a él para que fortalezca tu
conexión. Invoca también a un Ángel de la gracia para que se cruce en tu
vida y teja algo de amor de Dios en tu corazón.
3) Decides dedicar tu vida a Dios. Conociendo el amor de tu Ángel por ti,
puedes permitirte cruzar el puente de su ser hacia un amor aún más grande.
Además un Ángel de modelos puede ayudar a que te abras al plan universal
mayor.
4) Se requiere que hagas un inventario moral de tu vida. Invoca a un Ángel
de información para que te de apoyo mientras lo haces, ayudándote a repasar
tu vida y recordándote cosas que puedas haber bloqueado u olvidado.
5) A continuación admites ante Dios, ante ti misma y ante otra persona la
naturaleza de tus equivocaciones. Aquí los Ángeles de proceso te asistirán
en la difícil tara de recuperar el equilibrio, liberar pensamientos y
sentimientos negativos que hayas albergado quizás durante años.
6) Pides a Dios que borre los defectos de tu inventario personal. Recurre a
un Ángel de Reorganización para que te ayuda a hacerlo. Recuerda que no
necesitas hacerlo todo solo, para eso existe el grupo, incluyendo los grupos
de los que participan ángeles.
7) Pide a Dios que te ayude a superar tus deficiencias. Pide a un Ángel de
Transformación que te ayude en este gran cambio. El trabajo no es fácil,
pero después de todo lo que has pasado, puedes hacerlo.
8) Haz una lista de todas las personas a las que has hecho daño y te marcas
el propósito de saldar cuentas con ellas. En este paso te conviene llamar a
los Ángeles de conexión para que mejoren tu funcionamiento con el fin de que
puedas cambiar tus antiguos patrones de conducta.
9) Repara el daño causado a todas las personas de tu lista, salvo cuando eso
los perjudicara o hiciera daño a otros. Aquí puedes invocar a los Ángeles de
vinculación que has compartido con esas personas para que te ayuden a
expresarte de la manera más amorosa.
10) Continúa haciendo un inventario personal y aprende a admitir de
inmediato tus equivocaciones. En este esfuerzo puedes invocar a un Ángel de
paz para que te ayude a desarrollar sentimientos de serenidad y perdón por
tus propias faltas.
11) Se te invita a mejorar tu relación con Dios, cualquiera que sea la idea
que tengas de Él. Llama a uno de los Ángeles de Afinación para que te ayude
en tu apertura, te acompañe en la plegaria y la meditación y te ayude a
descubrir que cada momento de cada día es tiempo sagrado.
12) Comparte con otros el mensaje de tu despertar y a practicar los doce
pasos en todos los aspectos de tu vida. Recuerda que los Ángeles del Medio
te ayudarán a trabajar en este paso. Según aprendas a hacer un espacio
sagrado de todo sitio en el que estés, este paso se te irá haciendo más
fácil.
El Proceso de Gracia puede ser muy útil en la recuperación. Cuando más
cimentada estás, más te sustentas en la realidad. Te conviene hacer la
Meditación Básica de Cimentación todas las mañanas, al despertar, aunque no
planees hablar con tu Ángel.
Utiliza el Ejercicio Básico de Liberación y pide a tu Ángel que te ayude
para liberarte de los patrones adictivos. Como ya conoces a tu Ángel, puedes
formular tu primera apelación de este modo:
“Por favor, Ángel, ayúdame a reconocer lo que me está impidiendo
superar mi adicción para que pueda liberarlo”.
Luego haz tu lista de limpieza espiritual y realiza el trabajo de
liberación, centrándote en tu adicción.
Cuando te sientas asustada o débil, cuando pongas en duda tu capacidad de
cambiar de vida, utiliza los ejercicios de Alineación para sacar una
vibración más elevada. El amor y el miedo no pueden existir en un mismo
lugar ni a un mismo tiempo. Y cuando estás canturreando con los Ángeles no
hay sitio para el miedo.
Conversar con tu Ángel puede proporcionarte una mayor comprensión sobre la
naturaleza de tu adicción y tu recuperación, iluminando tu conducta de
maneras tan suaves y amantes que te será mucho más fácil efectuar los
cambios necesarios.
EL ÁNGEL DE LA ESPERANZA
La esperanza es la mayor prueba de confianza en Dios.
Todo es fácil para el que lo espera todo de Dios.
Nunca deberíamos desesperar ni de nosotros mismos ni de Dios, pues la
desesperanza es una artimaña del Diablo para alejarnos de nuestro Creador.
Junto con la Fe, la Esperanza construye
nuestro futuro. Pero esperar no es aguardar, esperar
es tener confianza y estar seguros de que siempre sucederá lo
mejor.
Un Ángel dijo una vez que “todo le llega a aquel que sabe ‘esperar’. Pero se
refería a una esperanza activa, como la de la oración, como la del amor.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo y apacible donde puedas relajarte e intentar
mantener tu mente en blanco.
Descuelga el teléfono. Imagina que estás sentada bajo una luz suave y
cálida. Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella. En el
extremo de esta luz están el Ángel de la Esperanza y el demonio de la
desesperanza. Familiarízate con estos dos visitantes e insiste en que el
demonio de la desesperanza desaparezca y que el Ángel de la Esperanza
se manifieste. Invita a tu Ángel de la Esperanza a compartir contigo el
calor y la luz.
EL ÁNGEL DE LA CLARIDAD
La Claridad es la capacidad de ver
las cosas tal como son,
sin que nuestro ego se proyecte en ellas.
Ciertas religiones orientales sostienen que el mundo es ilusorio, pero esta
opinión también es una ilusión. El mundo no es ilusorio, es terriblemente
real, aunque de una realidad distinta a la que creemos. Lo que sí es
ilusorio es nuestra visión del mundo, porque no vemos las cosas como son,
sino como nos interesa que sean, como a nuestro ego le interesa que sean. Al
ego le falta claridad porque tiene miedo al Ángel de la Claridad; pondría al
descubierto todas sus pequeñeces, todas sus porquerías.
Debemos obtener claridad en nuestras vidas, pues con claridad todo es más
fácil y maravilloso.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar tranquilo en el que te puedas relajar
fácilmente. Respira con amplitud y profundidad. En cada inspiración
visualiza el aire como pura transparencia e invita al Ángel de la Claridad a
entrar en ti. Cada vez que expires, visualiza el aire que sale como
ensuciado e invita al demonio de la confusión a salir con él.
Hazlo diariamente y en unos pocos días verás cómo tu vida se torna clara y
luminosa.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA N.º 14
CURAR UNA RELACIÓN
Para esta visualización necesitas dos velas y un ambiente tranquilo y
retirado. Cuida de tener a mano tu cuaderno y una birome, por si quieres
anotar lo que recibas.
1) Enciende dos velas. Una te representa a ti; la otra a la persona cuya
relación contigo deseas curar. Al encender las velas di:
“Invoco a mi Ángel para que me asista en esta curación. Invoco al Ángel
de … (agrega el nombre de la persona)
para que asista en esta curación. Invoco la presencia de nuestro Ángel
vinculante.
2) Cuando ambas velas estén encendidas, di:
“Pongo bajo la luz este momento, esta curación y esta relación”.
Aspira y, al exhalar, visualiza la ceremonia de curación como si se
produjera también en tu corazón.
3) Visualiza a la otra persona. Mírala como es realmente; buena, mala,
divertida, triste, tal como la conoces.
4) Cuando hayas repasado las múltiples facetas de la otra persona, pide una
impresión de su Ángel. Cierra los ojos y deja que esa impresión crezca.
5) Invita a ese Ángel a compartir contigo y con tu Ángel lo que se debe
hacer para curar la relación. Escucha la respuesta de Ángel y siéntela
también. Quizás recibas impresiones de luz, color o imágenes, además de oír
palabras. Permanece abierto a las impresiones que recibas y no rechaces
nada, aunque te parezca tonto.
6) Cuando las impresiones se esfumen, da las gracias al Ángel de la otra
persona. Luego ábrete a las respuestas de tu propio Ángel. Pregunta:
“¿qué se debe hacer para curar la relación?” una vez más ábrete para
recibir lo que venga sin juzgar.
7) Cuando hayas recibido el mensaje de tu propio Ángel, pregunta el Ángel de
la Vinculación si hay algo más que debas saber.
8) Agradece a los Ángeles e imagina un hermoso regalo que contenga las
impresiones y sugerencias que acabas de recibir. Imagínate entregando ese
regalo a la otra persona.
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