SERES DE LUZ ÁNGEL GUARDIÁN
La Iglesia enseña que cada uno de nosotros tiene a su lado un Ángel que lo
protege y lo custodia. Da testimonio de ello la oración que todos hemos
aprendido de niños:
Ángel de Dios que eres mi guardián
Ilumíname, custódiame, guíame y protégeme
Que a ti me ha confiado la piedad celestial.
Santo Tomás de Aquino, en la Summa Theologica ratifica esta antigua enseñanza
y confirma que el Ángel custodio está junto al hombre durante toda su vida; lo
asiste también en el momento de la muerte, y en el más allá le indica el
camino hacia la morada.
Ciertos testimonios modernos parecen confirmar esta antiquísima creencia: me
refiero a las visiones de los moribundos, es decir, a las experiencias de
quien ha estado en coma, o que de alguna manera se ha encontrado cerca de la
muerte, y en esa tierra de nadie entre el más allá y el más acá ha visto y
oído algo que se le grabó de manera imborrable en la memoria.
Son miles las experiencias recogidas hasta ahora en todo el mundo y su
coincidencia, más allá de las grandes diferencias socioculturales y de las
esperanzas religiosas de quienes fueron sus protagonistas, es uno de los
elementos que hace pensar que no se trata solamente de sueños y visiones.
Las características de las experiencias en el momento de la muerte son las
siguientes: cuando la conciencia lúcida se apaga, la persona se descubre fuera
del cuerpo, privada del envoltorio material, pero en perfectas condiciones de
pensar, recordar, ver y sentir. Percibe todo lo que sucede alrededor de su
cuerpo muerto, pero no puede ser percibido por los presentes. Simultáneamente
toma contacto con una dimensión distinta y superior, que es definida por todos
los que la han experimentado, como ultraterrena; ven, en efecto, paisajes
estupendos, escuchan música dulcísimo y, sobre todo, se encuentran inmersos en
una luz extraordinaria, que todos coinciden en definir como algo imposible de
describir con palabras humanas. La palabra que mejor se adapta a la nueva
dimensión y a la luz es “amor”.
Algunos tienen, además, la visión de la “película de la vida”, en la cual
vuelven a ver toda la vida transcurrida y le dan un valor ético; hay quienes
se encuentran con las personas queridas que han muerto anteriormente. Para
otros existe el encuentre con un “ser de luz”, cuyo papel se asemeja mucho al
del Ángel Custodio.
Cada persona es acompañada desde el nacimiento hasta la muerte por seres
espirituales. Todos tienen estos acompañantes, crean o no en ellos, sean
judíos o católicos o aún cuando no tengan religión: sus creencias personales
no tienen ninguna importancia. Dado que el amor es incondicional y sin
límites, cada uno recibe este regalo desde el nacimiento. Los niños llaman a
estos acompañantes “compañeros de juegos” y están perfectamente conscientes de
su presencia. Pero cuando empiezan a ir a la escuela, los adultos hacen que se
olviden de este Amigo – hasta que se encuentra en el lecho de la muerte.
El encuentro con las criaturas luminosas que tan frecuentemente dicen haber
tenido los que han sido reanimados, tiene un significado muy especial: otorga
calma y seguridad y queda grabado en la mente durante toda la vida.
Un médico holandés, H. C. Moolenburgh, comenzó a interesarse por los Ángeles
después de oír que tantos de sus pacientes hablaban de ellos, y ha escrito sus
descubrimientos en un “Manual de Ángeles”.
Ve a los humanos como un equipo de buceadores de profundidad que buscan
tesoros perdidos,
conectados con la superficie sólo por unas pocas mangueras de aire y por la
radio. Los Ángeles son la tripulación de superficie, que trabajan a bordo del
barco para asegurarse de que no corramos peligro.
“Hasta hemos recibido”, escribe, “instrucciones detalladas sobre
el tipo de tesoro que deberíamos recoger, que ha de ser de un tipo que
podamos llevar con nosotros. Y probablemente nos suben todas las noches para que tengamos un respiro, y a
nuestra muerte se nos sube definitivamente”.
¿Cuántas veces olvidamos que tenemos toda la ayuda del mundo? Sin embargo, a
fin de evolucionar tenemos necesidad de “olvidar”. De lo contrario habríamos
seguido siendo, como dice Moolenburgh, “niños dependientes, sobrecogidos por
la grandeza de nuestros mayores”.
“Ninguna cosa creada carece de su protección personal”, los Ángeles que nos
protegen y aconsejan están preparados.
Todo el mundo tiene Ángeles de la Guarda arriba, en cubierta. Y cuando
tratamos de vivir la vida y seguir las maneras de ser más alineadas con Dios,
y nuestro destino más alto, nuestros Ángeles se dedican más estrechamente a
guiarnos y aconsejarnos.
EL ÁNGEL DE LA ABUNDANCIA
El Ángel de la Abundancia está en nuestro campo de fuerza, de pie ante la
Puerta adecuada, e irradia la esencia espiritual de la prosperidad, la
belleza, el lujo y el bienestar. Como una extensión del Espíritu del Yo, ella
es el vórtice a través del cual pasa la Energía Creativa de la prosperidad
material, y, a menos que se encuentre bloqueada por las proyecciones del eco,
ocasionadas por errores y por la ignorancia humana, su tarea consiste en
asegurar que tu vida esté continuamente abastecida con abundancia de bienes.
Cuando el poder de este Ángel se ve oscurecido por las proyecciones del ego,
el individuo no sólo experimenta dificultades económicas sino que también
sufre una profunda sensación de inseguridad y enfrenta conflictos familiares y
problemas con su profesión y con el sexo. La creencia de que todo resulta
insuficiente afecta muchas áreas de la vida, y cada situación añade más peso a
la negación original de la omnipresencia de la abundancia.
Recuerda que el Ángel de la Abundancia fue creado por el Espíritu para ser el
agente de una de las disposiciones primarias del Reino, la de atender el
abastecimiento infinito.
¿Cuál es, entonces, la razón por la que las personas experimentan condiciones
tan poco satisfactorias en tu vida? Eso se debe a que la puerta está cerrada,
ya sea parcial o completamente, y la razón de que este canal se encuentre
obstruido se encontrará en la conciencia del individuo y en lo que creas
acerca de Dios y de la abundancia.
La Abundancia es la verdadera naturaleza de Dios y, desde el
momento en que Dios se expresa en cada individuo, se convierte en la verdadera
naturaleza de cada uno de nosotros. Cuando el Ser Supremo se expresó a través
de nosotros, nada fue dejado de lado. Cada uno de los atributos del espíritu,
incluyendo la abundancia, nos fue dado con toda su plenitud, lo cual significa
que todos esos atributos son infinitos y eternos.
Desde los comienzos de las escuelas de sabiduría, las academias espirituales
de la antigüedad, han enseñado que el Ser Absoluto o Dios, no llegó a estar
directamente involucrado con los efectos, es decir con aquellas cosas que
habríamos de llamar dinero, comida, vestimentas, viviendas y transportes. Así
vemos que
el don de la Abundancia es la energía creativa,
el verdadero Amor del Espíritu, y que esa energía
se ha convertido en el hilo y el tejido de la conciencia, dando como resultado las formas materiales. Una
vez más es la conciencia del individuo la que se
expresa en el mundo fenoménico.
Cuando uno llega a ser consciente de la Presencia de Dios, la Presencia se
convierte en parte de nuestra conciencia, y así tiene lugar
una infusión espiritual. Y, cuando uno se
identifica con este Espíritu de Dios como
la propia abundancia, nuestra conciencia se
convierte en el principio de la prosperidad.
La energía fluye para manifestarse a través de nosotros, reproduciendo
eternamente en el mundo de las formas todas las vibraciones de nuestra conciencia. El
propósito principal de estas ideas es capacitarnos para operar con la ley
superior – la Ley de la Abundancia – antes que con la ley de la carencia y la
necesidad, debido a que la conciencia es, en sí misma, satisfactoria como ley,
independientemente de cuál sea el punto en el que está concentrada.
Si, actualmente, estás experimentando problemas económicos, eso significa que
estás trabajando con la ley inferior, que ha sido activada por alguna falsa
creencia que tu misma has inventado y proyectado, como si fuera una situación
verdadera, sobre la pantalla del mundo exterior.
Ahora, estás en condiciones de ver que un pensamiento realmente eficaz no
tendría que estar centrado en el efecto, sino en la causa que ha provocado
este efecto, para corregir el error de percepción que hay en tu
conciencia. Tú has hecho una realidad de una ilusión, le has otorgado poder
a una alucinación, y has
fortalecido ese modelo ilusoria que domina tu vida.
Cuando logramos remover las obstrucciones e impedimentos que se
encuentran en nuestra conciencia – al alcanzar una profunda conciencia
de la Presencia Divina – los
efectos que el ego proyecta sobre el mundo exterior comienzan a desvanecerse y son, simultáneamente, reemplazados por las
impresiones divinas de una naturaleza sustancial.
Como, a partir de ese momento, brilla la Luz pura del Yo Divino, las
proyecciones del ego se consumen totalmente, y en todas las formas,
condiciones y experiencia sólo se refleja
la Voluntad, el Amor y la Visión de Dios.
Los Ángeles son extremadamente prácticos para demostrarnos nuestras falsas
creencias. Por ejemplo, el Ángel de la Abundancia puede estar diciéndote que
estás equiparando la pérdida de una relación con la pérdida de tus ingresos,
que estás equivocándote en un área determinada y que estás superponiendo ese
error en el terreno de tus finanzas, que está transfiriendo la culpa y creando
una deuda monetaria, o que si te estás permitiendo tomar alguna ventaja en un
determinado nivel, esto puede producir una vibración similar que traiga como
consecuencia que alguien esté tomando ventajas a nivel económico.
¿Qué ocurre con los tipos inescrupulosos y con las mentes criminales que viven
en lujurioso esplendor? Recuerda que lo que se manifiesta en el mundo
fenoménico es la conciencia del
individuo y que no hay nada que una mente bien concentrada y bien determinada
no pueda lograr incluso la acumulación de grandes riquezas. Pero cuando la
fortuna se construye a través de la mente del ego, una vida opulenta estará
directamente relacionada con la tristeza y con las aflicciones.
Si la energía de las provisiones y suministros, que está hecha de puro amor,
se convierte – por obra de una conciencia dominada por el ego – en el poder de
acumular riquezas a cualquier
costo, esta violación de la ley cósmica será retribuida en forma de violencia,
desintegración del cuerpo, o ataques de las estructuras institucionales
de la sociedad que llevarán al colapso financiero y posiblemente a la
desgracia pública.
Como el Amor es un requisito
absolutamente indispensable para construir una conciencia de prosperidad, te
sugiero que hagas todo cuanto sea necesario para estimular las vibraciones del
Amor. Comienza por el primero y más grande de los mandamientos, que
es el de
Amar a tu Señor Yo con cada partícula de tus sentimientos
y que debes amar a todos tus prójimos como si fueran ese
Yo.
También podrías ir a los bosques o a tu propio patio y buscar algún objeto que
tenga un pequeño significado para ti. Levanta una piedra y, durante los
primeros días, prueba de amar a esa piedra y, durante los próximos días,
prueba de amar a esa piedra como nunca has amado a nadie o a nada sobre la
tierra. Desarrolla tu compasión y tu ternura hacia esa piedra; acaríciala,
háblale, cuéntale acerca de tu origen divino y de su sustancia eterna.
Una vez que hayas logrado ser uno con esa piedra, avanza para ponerte en
consonancia con todo lo que existe en la naturaleza y repite el mismo proceso.
Luego, comienza a concentrarte en las personas. Mira a cada individuo como una
Sagrada Encarnación de Dios. Cuando miras a las personas desde la perspectiva de la Verdad, estás viendo más
allá del cuerpo y llegas a contemplar lo que realmente son,
la manifestación del
Espíritu de Dios.
Luego, comenzarás a ver más allá de todas las formas y sólo verás la Realidad,
y las vibraciones del Amor continuarán expandiéndose. A partir de allí,
el Ángel del Amor tomará el
control y lo mantendrá en consonancia con la Energía del dinero y en armonía
con el proceso creativo del Ángel de la Abundancia, al mismo tiempo que estás
expandiendo tus vibraciones de Amor, y viendo a todas las personas como el
mismo Yo Sagrado que tú eres, comienzas a compartir de todo corazón – sin
esperar obtener una compensación sino por la alegría de hacerlo – sabiendo que,
cuando das algo a otras personas, te estás dando algo a ti misma, porque
todos somos un mismo Yo.
Algún día, el sistema económico del mundo se basará en la idea de compartir. La Sabiduría
Intemporal lo afirma con toda claridad: a aquellos que dan se les dará para
que puedan seguir dando. Cuando tú entras en la gracia de compartir, sabiendo
que puedes dar libremente, debido a que ahora lo tienes todo, las proyecciones
de insuficiencia del ego se ven dejadas de lado, y el Ángel de la Abundancia
puede funcionar naturalmente para mantenerse constantemente abastecida con
absoluta abundancia de provisiones y suministros.
El Ángel de la Abundancia reflexiona:
“Cuántas veces hemos oído decir a algunas personas: “Si tendría más dinero
sería más feliz, si cambiara este trabajo sería mejor, si mi esposa (o esposo)
cambiara yo sería mejor”.
“Así podemos seguir una lista innumerable de condicionamientos para estar
bien, todos externos, todos alejados de la verdadera fuente de la alegría.”
“El Ángel cuenta que nosotros tenemos que tener en nuestro interior cascadas
de luz en abundancia. Si no utilizamos esa riqueza es porque pensamos que sólo
aquello que está fuera de nosotros es valioso, y así esas fuentes se van
secando como un árbol que al no dar frutos no se reproduce, porque sus
semillas desaparecen, o lo que es peor, se extingue. Eso sucede con todo lo
que se abandona.
El Ángel recomienda nutrirnos de nuestra propia felicidad, sin exigir lo que
tenemos o lo que queremos que nos den los demás. Esa imagen ejemplifica muy
claramente lo que el Ángel nos dice: si tenemos en la mano dos copas llenas
no podemos tomar de ellas al
mismo tiempo. Nosotros queremos atragantarnos sin disfrutar cada sorbo de
nuestra copa divina, que sólo se va llenando en nuestro interior.
Te propongo que:
Te sientes o estires en un lugar tranquilo donde puedas relajarte y olvidarte
de los problemas cotidianos.
Desconecta el teléfono e intenta mantener tu mente en blanco, sin rechazar los
pensamientos y sensaciones que vayan apareciendo, pero también sin
provocarlos. simplemente contémplalos. Sin duda son muchísimos. Proceden de tu
interior.
Visualiza algo que desees, surgiendo de tu interior. Pruébalo con varias
cosas; pueden ser objetos físicos, salud, amistad, comprensión. No importa.
Dentro de ti está en forma de semilla todo lo que puedas encontrar en el mundo
exterior. ¡Y está en abundancia!
Visualiza esa semilla y pídele al Ángel de la Abundancia que la riegue con su
amor. Realiza este ejercicio a diario y en pocos días verás como aparece por
arte de magia lo que deseas.
Finalidad: Es el distribuidor de la sustancia divina que encarna en
todos los suministros, el amor, la belleza y el poder que está en constante
irradiación.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego:
carencias económicas y limitaciones, discordias familiares, sentimientos de
inseguridad y futilidad; problemas sexuales y profesionales.
Su energía resulta bloqueada debido a: la creencia en situaciones de
insuficiencia, la negación de la verdad de la abundancia, la belleza y el
bienestar omnipresentes.
LA DEPRESIÓN
En ocasiones nos deprimimos tanto que sentimos como si estuviéramos siendo
atacados físicamente por fuentes ignotas. No importa si el ataque se produce o
no; los sentimientos son reales.
Imaginemos que el cuerpo funciona gracias a una batería recargable. Cuando la
batería tiene poca carga, nuestra luz será débil y los pensamientos no serán
claros ni brillantes. Cuando recargamos la batería cuidándonos adecuadamente,
brillaremos con intensidad y obtendremos una lectura clara de las situaciones
de la vida.
Son muchas las cosas que pueden hacernos perder la carga de batería. No es
ningún secreto que transitar por los altibajos de la vida constituye un
proceso agotador. Por eso necesitamos dormir, movernos y comer alimentos
nutritivos para mantenernos en buena forma. Pensemos en una época en que
tuvimos mucha actividad, cuando corríamos como locos y nos descentrábamos.
Quizás haya sido una época emocionante, pero ¿Qué sucedió cuando toda esa
actividad frenética terminó? ¿Nos sentimos vacíos y deprimidos? A muchas
personas les sucede esto.
Muchas personas pasan gran parte de la vida fuera de su centro, gastando su
fuente de energía a causa de una estimulación excesiva, y luego caen muy bajo,
se estresan y ya no pueden seguir adelante. Entonces, después de un tiempo de
depresión, se ponen nuevamente en pie y comienzan a andar.
Yo no pretendo juzgar este tipo de estilo de vida, ni intentó decir si está
bien o mal, pero quiero destacar algunas cosas que las personas que llevan
esta vida manifestaron. Los períodos de baja pueden llegar a ser alarmantes en
el caso de personas con un estilo de vida frenético, que pierden la capacidad
de seguir en ese ritmo.
Esto puede llevar a que personas que en situaciones normales son positivas,
comiencen a pensar negativamente respecto de muchas cosas: ellas mismas, otras
personas y sus vidas. Todo toma un tinte negativo y pesimista. El que pasa por
ese período negativo comienza a comportarse con dureza hacia sí mismo y a
decir que algo malo debe de haber en su personalidad. A veces se imaginan
acosados por demonios que quieren hacerlos fracasar y verlos infelices.
Repito: no juzgo si estas percepciones son hechos o no: eso no importa. Quiero
que sepas que puede evitarse que se produzca este vaciamiento y que lo Ángeles
pueden ayudarnos de diversas manera.
Muchas son las formas en que llevamos la carga de nuestras baterías a un nivel
peligrosamente bajo. Por un lado, cualquier tipo de sustancia química,
incluyendo alcohol y otras drogas, pueden desgastarnos la energía física. Lo
mismo que trabajar en una tarea que detestamos. La energía también se deprime
por el hecho de albergar sentimientos de resentimiento u odio hacia una
persona o lugar y sentir que no tenemos el poder para resolverlos. Lo mismo
ocurre con una relación infeliz.
Utilizar la energía para rescatar o controlar a otros (lo que en el largo
plazo provoca más trabajo) también nos deja vacíos. Seguramente podrás
imaginar más ejemplos.
Estos son sólo algunos ejemplos de situaciones temporarias que pueden darnos
la sensación de haber perdido poder. Estos momentos pueden ser puntos de
inflexión positivos si abrimos la mente y dejamos que los Ángeles re trabajen
algunas actitudes y cambien algunas situaciones. Vamos a tomarnos recreos
durante el día para encontrarnos con los Ángeles, nuestra naturaleza interior.
Visualicemos algunas sesiones de recarga con los Ángeles. Podemos hacerlo de
la forma que más nos convenga. Una forma sería dejar toda actividad de lado y
sentarnos con un vaso alto de agua fresca. Mientras sorbemos el agua,
imaginamos que es energía pura y limpia. El agua llegará a nuestro centro, la
batería, y nos reenergizará. Y el cuerpo es parte del equilibrio de la
naturaleza, por lo que debemos asegurarnos de cuidarlo.
Protejamos nuestro centro y nuestra sensibilidad. Apartemos lo negativo y
no olvidemos que los ángeles constituyen una gran barrera para
esas fuerzas negativas no queridas.
EL ÁNGEL DE LA CREATIVIDAD
Desde que nacemos vivimos en un mundo de fantasías que nosotros mismos hemos
creado. Pero eso no es creativo.
Cuando somos realmente creativos, es cuando ya no estamos proyectando nuestras
fantasías, sino que estamos siendo nuevos y espontáneos porque estamos
conectados directamente con la fuente de la Creatividad.
Crear, en realidad significa ordenar, poner orden, reencontrar el orden
implícito original, que siempre estuvo en la esencia de las cosas, pero que no
aparece en las apariencias, al menos para aquellos que no saben ver.
Si queremos ser de verdad creativos, hemos de aprender a conectar de nuevo con
la Fuente de la Creatividad.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que te sientas a gusto y relajado.
Dirige tu atención hacia tu interior, hacia lo más profundo de ti mismo,
olvidándote del exterior.
Permite que los pensamientos y sensaciones que aparezcan se vayan y déjate
caer hacia adentro, sin miedo y con confianza.
Se te ocurrirán ideas, muchas ideas: es que te estás aproximando a la Fuente
de la Creatividad.
Invoca al Ángel de la Creatividad, llámale e invítale a que aparezca.
Cuando lo veas o lo sientas, déjate envolver por su luz y dale gracias por
ayudarte a vivir tu vida de cada día de un modo nuevo y creativo, conectando
con lo más íntimo de ti mismo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA N.º. 18
Pregunta a tus Ángeles
Lee el ejercicio varias veces y antes de hacerlo haz primero el de
cimentación, liberación y alineamiento. Omitirlos es cómo omitir el
precalentamiento cuando vas a correr. Cuanto más te estires, mejor correrás..
o volarás, en este caso.
Para hacer este proceso, necesitarás tu diario angelical, estilográfica.
1) Cómodamente sentado en tu lugar sagrado, siente la presencia de tu
Ángel y comienza a inhalar todo su amor. Saluda a tu Ángel con el corazón y
recibe su saludo.
2) Deja que en tu mente se forme una pregunta. Ponla en tu corazón.
Cuando puedas sentir las palabras en el corazón, abre los ojos, anótala y
formúlala a tu Ángel.
3) En el silencio, ábrete a las palabras que vengan a ti de tu Ángel.
Anótalas sin pensar en ellas.
4) Como en cualquier conversación, tendrás cosas que decir en respuesta a lo
que tu Ángel te ha expresado. Anota esas palabras mientras las emites a tu
Ángel.
5) Una vez más, recibe la respuesta que te dé tu Ángel y anota las
palabras.
6) Continúa hasta que hayas llegado al final de la conversación.
7) Da las gracias a tu ángel
Presta atención a tu cuerpo, a tu respiración, a lo que te rodea. Lee lo que
recibiste. ¿Qué te enseñó sobre ti misma? ¿Qué sensaciones te inspira? Si no
crees que la información sea correcta o útil, si te parece que todo es invento
tuyo, guárdala. Vuelve a leerla más adelante, quizás después de una o dos
semanas. El tiempo te dará distancia suficiente para evaluar sus méritos con
una actitud menos crítica.
Cuando tu Ángel habla, puede sacudir algunas de tus creencias más antiguas y
arraigadas.
Cualesquiera que sean los motivos, los humanos nos aferramos mucho a nuestras
creencias y estamos convencido de que son acertadas.
Los momentos íntimos con tu Ángel son una honda fuente de placer. Tu ayudante
celestial trae a tu vida consuelo y alegría, así como iluminación para
enfrentar temas problemáticos. En este momento estás disfrutando de tu primer
contacto con tu Ángel. ¡Felicitaciones! Y te esperan nuevas diversiones.
💗
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