LOS ÁNGELES LUNARES
Toda Legión Angélica cumple su misión con imperturbable determinación, en el
ámbito del campo de acción que le ha sido atribuido.
Los Ángeles que se ocupan de los seres humanos vuelcan en ellos toda la
potencia y la energía de los cuales son portadores. Nosotros somos Su Misión.
Con todos nuestros defectos y nuestros problemas somos el medio a través del
cual también el Ángel crece y evoluciona.
No hay límites a su capacidad de dar, así como no hay límite a nuestra
posibilidad de pedir. La falta de requerimiento de ayuda por parte nuestra,
crea algo como un bloqueo en la energía del Ángel. Al Ángel lo que lo pone en
marcha, es nuestra petición de ayuda o de colaboración.
Los Ángeles acceden con alegría a realizar nuestros deseos, ya que están
deseando intervenir en nuestra vida; el único impedimento está representado
por el karma de cada uno de nosotros. Si la realización de un deseo nuestro
está en contra de aquello que representa nuestro destino o karma, aquel deseo
no será escuchado por mucho que podamos rogar e insistir.
A continuación los nombres de 28 Ángeles lunares y los dones de los que son
portadores. Notarás que hay dos Amixiel, respectivamente en los Nro. 3 y 28:
1. GENIAL – El portador de un
porvenir mejor
2. ENEDIEL – Ofrece ayuda
providencial
3. AMIXIEL 1º – Interviene en el
mundo del trabajo
4. AZARIEL – Realiza los deseos
5. GABRIEL – Refuerza la pureza de
los sentimientos
6. DIRACHIEL – Favorece el
comercio
7. SEHELIEL – Custodia las buenas
intenciones
8. MANEDIEL – Es portador de coraje
9. BARBIEL – Ayuda en la
resolución de los problemas
10. ARDEFIEL – Desarrolla la
lógica y la racionalidad
11. NECIEL – Ofrece nuevas ideas e
intuiciones
12. ABDIZUEL – Es portador de
afortunadas coincidencias
13. JAZERIEL – Ayuda a los cambios
afortunados
14. ERGEDIEL – Es el protector de
la belleza física
15. ATALIEL – Favorece las
ganancias en dinero
16. AZERUEL – Favorece la
meditación y la reflexión
17. ADRIEL – Refuerza la voluntad
18. EGIBIEL – Favorece la
concepción y la maternidad
19. AMUTIEL – Ayuda a desenredarse
de las dificultades
20. KIRIEL – Favorece el
equilibrio interior
21. NETHNAEL – Portador de bondad
y generosidad
22. GELIEL – Ayuda a la
realización de los proyectos
23. REQUIEL – Portador de
clarividencia
24. BARINAEL – Favorece la
afirmación personal
25. AZIEL – Protege en los cambios
de trabajo
26. TAGRIEL – Portador de
creatividad
27. ALHENIEL – Acrecienta el poder
personal
28. AMIXIEL 2º – Desarrolla el
amor por el conocimiento.
Para conocer el nombre del Ángel dominador del día en el que estamos viviendo,
es necesario dotarse de un calendario que traiga las fases lunares.
El calculo parte del día en el que se forma la luna nueva (señalada en el
calendario con un círculo negro).
Durante el primer día de la luna nueva reina el Ángel Nro. 1, Genial. El día
siguiente le tocará el turno al Ángel Nro. 2, Enediel, y así sucesivamente.
Si, por ejemplo, deseas cambiar de trabajo, será bueno pedir la ayuda del
Ángel justo, Aziel. Naturalmente, podrías dirigirle peticiones y plegarias en
cualquier momento, pero alcanzarán la máxima eficacia el día exacto en el que
el Ángel domina. Estará propenso a dispensar la energía de la que es portador.
Es útil recordar que si la realización de una petición debiera resultar dañina
para nuestro porvenir, o para el de otras personas, difícilmente se nos
concederá lo que pedimos.
El Ángel trabaja en un mundo de absoluta armonía y benevolencia, no ayudaría
jamás a un ser humano a expensas de otro o contra las reglas celestiales de
justicia, inocuidad y sinceridad.
Frecuentemente, cuando nosotros deseamos ardientemente una cosa, estamos
totalmente obcecados por la fuerza misma de nuestro deseo, y no logramos
darnos cuenta de si hay una insidia al acecho; son los límites de la
naturaleza humana, a los que la potente naturaleza angélica pone remedio.
El Ángel es disponible, afectuoso, pleno de amor y fraternidad, pero no
olvidemos JAMÁS que no es subalterno nuestro y, ni mucho menos, ¡está sujeto a
nuestras órdenes!
Por muy pequeño que pueda ser el Ángel con el que entramos en contacto, no
olvidemos ni por un instante que estamos frente a una Potencia infinitamente
más grande que nosotros.
EL PODER PERSONAL
Todos los que estamos aquí en la tierra tenemos nuestras propias fuentes de
poder personal. Hay quienes los desperdician y terminan sintiéndose y actuando
como víctimas; hay quienes van hasta el otro extremo con sus poderes y generan
situaciones que victimizan a otros.
Nuestro poder es la energía que utilizamos para establecer quienes
somos.
La vida implica un equilibrio muy fino.
Si se nos quitó demasiado poder en la etapa de crecimiento, quizás lleguemos a
sentirnos descontrolados e impotentes, y esto puede llevarnos a buscar el
poder fuera de nosotros mismos. Si de niños se nos dio demasiado poder, quizás
debamos superar el “síndrome del centro del universo” o cierta tendencia hacia
la vanidad o el narcisismo. De cualquier manera, el poder personal depende de
un delicado equilibrio.
Cuando estamos centrados hemos incorporado totalmente en nosotros mismos el
poder personal y la fuerza de vida; podemos controlar la llama. Si no estamos
centrados, la llama puede quedar fuera de control o ser tan débil que se
apague por accidente.
El concepto de poder y equilibrio no es nuevo. Lo que quizás sea nuevo para
algunos es la idea de que los Ángeles pueden
ayudarnos a mantener el poder en equilibrio y luchar por nosotros cuando
nos sentimos víctimas.
Tal vez nosotros no lleguemos a ver esta lucha, ni a saber que se está
produciendo, pero si confiamos en los Ángeles ellos siempre estarán allí,
alentándonos a la victoria. Y, si vamos rumbo a un poder excesivo, ellos nos
ofrecerán amables lecciones tendientes a moderar la llama
Hay momentos en los que quizás debamos confiar en otras personas para definir
quiénes somos y para darnos una ilusión de seguridad. Pero esto puede generar
problemas.
La única seguridad sobre esta tierra proviene de nuestro propio
interior. La seguridad es sólo una ilusión; la
verdadera seguridad sólo existe cuando nos sentimos felices de ser quienes
somos.
No hablo de la felicidad externa; me refiero al hecho de saber en lo profundo
del corazón que no importa dónde estemos ni lo que ocurra a nuestro alrededor:
todo está bien puesto que nosotros somos básicamente felices y tenemos
recursos para entretenernos. Se trata de un poder verdaderamente mágico, con
el que los Ángeles adoran jugar. Cuando alcanzamos esa forma mágica de ser,
las leyes (los Ángeles) del universo trabajan a favor nuestro y nos brindan
amigos maravillosos y relaciones interesantes.
Por el contrario, si estamos constantemente buscando nuevos amigos y
relaciones con la convicción de que ellos llenarán un espacio que nos falta en
la vida, repeleremos a las personas. Una vez más, esto nos vuelve a llevar a
ser nosotros mismos. Somos especiales, extraordinarios, destacados y muy
capaces de tener lo que queremos. Cuando conozcamos esa verdad en lo profundo
de nuestro ser, otros de parecer similar también lo sabrán y se sentirán
atraídos por nosotros. Entonces las personas traerán embellecimiento para la
vida en lugar de desengaños.
Quienquiera que seamos en este mismo momento, y cualquiera sea el pasado de
donde provengamos, tenemos nuestro propio poder personal, y si lo utilizamos
con equilibrio y armonía nos proporcionará una forma de ser felices y libres.
Podemos cambiar de rumbo, revertir costumbres negativas, romper moldes viejos,
divertirnos, ser una persona nueva, comenzar una carrera, convertirnos en
artistas o poetas o en lo que nos dice el corazón;
para todo hace falta dirigir la energía hacia un objetivo en especial; es
la energía que viene de nuestra propia fuente de poder interior, el Yo
Superior, con el que los Ángeles están en contacto cercano.
Las prácticas te demostrarán cómo pueden ayudar los Ángeles a mantener el
poder personal fresco y energizado en lugar de rancio y aplastante, a proteger
el poder personal de las influencias negativas y a aprender a cruzar los
límites adecuados.
ÁNGELES DE VINCULACIÓN
Así como todos tenemos Ángeles personales que nos han sido asignados (Ángeles
acompañantes o de la guarda) todas las relaciones tienen también Ángeles
guardianes. Estos ayudantes celestiales provienen de una clase de seres
llamados
Ángeles de Vinculación o Coordinación.
Cada pareja, cada amistad tiene uno, cada equipo de trabajo, cada familia. Su
presencia es cálida y reconfortante; hace que nos sintamos abrazados y a
salvo. Como su campo energético es más grande que el nuestro, nos expanden,
abriéndonos a mayores posibilidades de comunicación con otros. Ese enorme
campo energético nos incluye también a nosotros, junto con nuestros guardianes
personales; por eso no corremos peligro al aventurarnos más allá de cualquier
vacilación o timidez que pueda inspirarnos alguien.
En cualquier relación hay tiempos buenos y tiempos en los que surgen problemas
o conflictos. Estos pueden ser preocupantes, pero en verdad nos ayudan a
crecer y a curar problemas que nos acompañaron toda la vida.
Toda relación en la que entramos se basa, hasta cierto punto, en las primeras
relaciones que jamás hemos tenido: con nuestros padres. De ellos aprendemos
patrones de relación, tanto buenos como malos. Si examinamos lo que no está
funcionando en una relación actual, con el objetivo consciente de identificar
nuestros modelos negativos, en vez de culpar al otro,
tenemos la oportunidad, no sólo de recomponer la relación, sino también de
curarnos nosotros mismos.
Cuando trabajamos con los Ángeles de Vinculación, expandimos nuestra capacidad
innata para la felicidad y la comunicación sincera. Si hay tensiones o
malentendidos, convocar a los Ángeles de Vinculación allana los puntos
escarpados y facilita la reconciliación.
Aparte encontrarás un ejercicio para sintonizar tus Ángeles comunicantes, para
que puedas hablar con ellos cada vez que necesites algo más de luz en una
relación.
Puedes ponerte en contacto con el Ángel de la Vinculación cuando estés en un
momento gozoso de las relaciones para expresarle tu placer y tu
gratitud. Si la relación se torna espinosa, no olvides reconectarte.
También puedes utilizar esta sincronización cuando estés lejos de la familia o
los amigos y desees conectarte con ellos en un plano energético. En el trabajo
y en proyectos conjuntos, si otros han aprendido también a hablar con sus
Ángeles, este ejercicio puede mejorar notablemente el trabajo y ayudar a que
todo marche de manera más fácil, eficiente y creativa.
EL ÁNGEL DE LA PAZ
Paz es armonía, un libre fluir de varios elementos que trabajan juntos para
permitir la creatividad y el crecimiento. La Paz es una energía que impregna
el universo. No es pasiva, sino activa.
La verdadera Paz es la del corazón. Que en el mundo haya guerra o Paz no
depende sino de que la haya en el corazón de los hombres.
Estar en Paz es situarse más allá del conflicto, más allá de la dualidad
característica del ego, más allá de las formas exteriores, más allá de los
contrarios.
Es permanecer conectado con la Fuente del Ser y descansar en ella,
incluso cuando estamos realizando una actividad externa.
La verdadera paz no es, pues la exterior, obtenida a base de convenciones,
pactos y arreglos, sino la que surge del interior, directamente del alma. La
verdadera paz invade, es contagiosa y nos acerca a los Ángeles.
Si invocas al Ángel de la Paz tienes el poder de poner colaboración y paz a
problemas o personas de tu vida. Al hacerlo, abres nuevas puertas para que
la energía de la paz entre a nuestro mundo.
Si eliges a este Ángel, debes saber que eres un agente para el cambio, un
mensajero del principio que está transformando la conciencia de este planeta.
Los Ángeles de la Paz portan las visiones y la energía que necesitamos para
hacer esto.
Pregúntate cuáles son tus sueños más profundos y recuerda que, al poner paz en
tu propia vida, sueños aún más grandes que éstos se manifestarán para todos.
También es importante invocarlo después del fallecimiento de un ser querido,
para que lo acompañe en el proceso del alma para despegarse de la tierra.
El Ángel de la Paz anula vibraciones nocivas que quieren atacar el hogar,
oficina, comercio, etc. Favorece el bienestar físico y psíquico de las
personas. Atrae los espíritus positivos y trabajadores de la naturaleza. Ayuda
al crecimiento y floración de todas las especies de plantas. Protege la salud
y buen carácter de los animales domésticos.
Este Ángel nos habla sobre la nueva humanidad como sigue: “La morada que antes
era una casa o un cuerpo ahora es luz y con ella puede transformarse cada
espacio y cada tiempo. La luz de la nueva humanidad es la luz brillante que no
se apagará, es la luz dorada de la hermandad de seres que ya están brillando
en el Universo.
Ustedes, los que están en contacto con los Ángeles, van a sentir la paz que
está cubriendo todo el mundo con un nuevo manto de protección y amor”.
Te propongo que:
Busques un lugar apacible donde nadie te moleste.
Tranquilízate y relájate como en cualquier ejercicio de meditación, e intenta
mantener tu mente en blanco.
Persuádete de que el Ángel de la Paz está contigo en todo momento, prescinde
de aquellos pensamientos y sensaciones que te hacen sentir intranquilo; no les
hagas caso.
Cuando sientas que te rodea una paz ilimitada, luminosa y angélica, siente
cómo todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella. Es el Ángel de la Paz.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA N.º 20
Alivio del Dolor
Para evitar el sufrimiento y el dolor los seres humanos hacemos cosas
inteligentes y otras que no lo son tanto. No resulta difícil comprender por
qué queremos evitar sensaciones de dolor y frustración. La pena, la angustia,
la soledad, la culpa, el rechazo, el temor, el remordimiento y el odio no son
experiencias divertidas.
A fin de evitarlas, muchos de nosotros las aplazamos y las ignoramos, con la
esperanza de que todo se resuelva sin ningún esfuerzo de nuestra parte.
Tomamos medicinas para eliminar el dolor; nos rodeamos de mucho por hacer para
no tener tiempo de enfrentar el dolor; caemos en depresiones profundas y
vivimos en mundos de fantasía del pasado o del futuro.
Todas estas defensas contra el dolor impiden que experimentemos la vida en el
presente. Has escuchado hablar de la importancia de vivir en el presente, pero
esta simple verdad suena a repetición puesto que el presente es el único
momento que tenemos. Quizás has escuchado decir que los peores problemas son
aquellos que nunca suceden; en otras palabras, que sólo existen en nuestra
imaginación.
Dedicamos un valioso espacio de la imaginación a preocuparnos por cosas que
nunca sucederán. Las experiencias desagradables de la vida no serían tan malas
si las conjugáramos en presente. Vivir plenamente el presente puede resultar
fascinante; todo depende de la actitud que tomemos hacia la vida.
La sociedad en que vivimos se inclina por liberarse del dolor; buscamos alivio
inmediato, cuanto más inmediato mejor. Si tenemos un leve dolor de cabeza, un
anuncio publicitario en la televisión nos recuerda que tenemos que tomar una
aspirina para liberarnos del dolor. Estamos tan convencidos de que el dolor es
algo malo que, cuando sufrimos cualquier tipo de dolor, nos sentimos
fracasados.
El hecho de utilizar nuestro propio dolor como una lección o como un punto de
inflexión positivo en la vida puede hacer de ese dolor la lección más valiosa
que jamás hayamos imaginado, y que nos llevará a la grandeza. El Dr. Bernie
Siegel se refiere al dolor y al sufrimiento como “la tecla para reemplazar a
Dios”, un mensaje que nos lleva a repensar nuestro camino, quizás a cambiar de
carácter y de destino, y a
“encontrar el modo especial en que cada uno puede contribuir con amor al
mundo”.
Si existe el dolor en nuestra vida y en nuestro cuerpo vamos a pedirles a los
ángeles que nos ayuden a comprender el significado superior que ello tiene
para el camino de la vida. Les pedimos que nos conduzcan hacia la verdadera
fuente de dolor y que nos ofrezcan guías de cómo aliviarlo de manera natural y
para nuestro mayor bienestar.
Si hay alguna situación que resulte demasiado difícil de enfrentar con
honestidad, es decir, si hay algo en la vida que todavía no estamos dispuestos
a enfrentar porque nos sentimos solos, debemos saber que no estamos
solos. Los Ángeles están allí junto a nosotros; cuando estemos listos para
admitir algo que nos causa dolor, ellos nos admirarán y recompensarán por
haberlo hecho.
Veamos el dolor desde una nueva perspectiva. ¿Qué es el dolor exactamente, y
por qué es tan horrible? ¿Por qué resulta tan difícil ver sufrir a otro ser
humano? ¿Qué haríamos si un ser amado estuviera sufriendo una enfermedad
terminal y nos pidiera que lo ayudáramos a morir? ¿Por qué el suicidio genera
tanta angustia a los que se quedan? ¿Significan algo estas preguntas? ¿O sería
mejor evitarlas?
Pregunto todo esto porque muchas veces asumimos el dolor de otra persona y
terminamos juzgándolo desde nuestro punto de vista. Quizás nos preguntamos por
qué esa persona no se dedica a recuperarse y a vivir. Cuando experimentemos
dolor, vamos a hacernos acompañar por un Ángel y no por un destructor del
dolor. Mediante el diario vamos a preguntarnos: ¿Estoy evitando una supuesta
situación de dolor? ¿Estuve tolerando una forma degradada de dolor para evitar
un arrebato de dolor más intenso?
Vamos a formular un pedido y enviarlo a los Ángeles afirmando que estamos
dispuestos a mirar abiertamente la razón del dolor que sufrimos. Y luego
recibamos la ayuda desde lo alto.
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